Para sobre todo hacer frente a los posibles daños ocasionados a terceros y cubrirse, para la tranquilidad del propietario, en los eventos de incendio, robo, explosión, caída de rayo o alteraciones eléctricas. El evento fortuito y aleatorio de daños a terceros puede ser muy costoso en caso de reparación y de reponer el bien al estado inicial, al momento previo al siniestro.