Se cubre en primer lugar la prevención para que evitemos el potencial peligro de un ataque y en caso que este ocurra el seguro de Cyber se hace cargo tanto de la recuperación de los sistemas por personal experimentado en informática reparadora como de las posibles sanciones que la Agencia de Protección de Datos nos pueda poner por el uso fraudulento de los datos de los que somos responsables.